jueves, 15 de septiembre de 2011

FLORES Y ESPINAS

¿Hasta dónde iba esa gente tan temprano para morir? ¿Hasta dónde puede tener jurisprudencia el destino en casos así? ¿Hasta dónde tenía que llegar el chofer del colectivo para no esperar una barrera a media asta con otras vidas a sus hombros? ¿Hasta dónde no fuimos cómplices de su urgencia con nuestro propio ritmo cotidiano? ¿Hasta dónde recordó a su mujer y a sus hijos? ¿Hasta dónde no tuvo demasiada desgracia?
¿Hasta dónde es necesario despertarse, desayunar, almorzar, merendar, cenar y dormirse con las imágenes (desde todos los ángulos) del escalofriante choque de dos trenes y un colectivo? ¿Hasta dónde viajan las filmaciones de las cámaras de seguridad de la Policía Metropolitana?
¿Hasta dónde hace acordar al caso Candela? ¿Hasta dónde es creíble que de un día para el otro los choques estén de moda? ¿Hasta dónde irán los que huyeron por las ventanas?
¿Hasta dónde le cabe de responsabilidad al Estado tal sorpresiva despedida del mundo? ¿Hasta dónde representa de su presupuesto completar la obra de túneles en todos los pasos a nivel de las ciudades más presurosas del país? ¿Hasta dónde hace falta gastar esa plata por accidentes evitables? ¿Hasta dónde fue falta de previsión gubernamental? ¿Hasta dónde fue falta de previsión personal?
¿Hasta dónde se habrá escuchado el impacto? ¿Hasta dónde recordarán los testigos? ¿Hasta dónde le compete al hombre que dejó la barrera huérfana antes de que lo reemplazaran? ¿Hasta dónde será cierto que eso fue realmente así? ¿Hasta dónde, si fue así, no delata su pertenencia a esta sociedad?
¿Hasta dónde nos cuesta esperar un minuto? ¿Hasta dónde se van a seguir fabricando autos? ¿Hasta dónde llegará nuestra conciencia después de esta lección? ¿Hasta dónde dejará de ser un tema de actualidad? ¿Hasta dónde era de día y hasta dónde era de noche a esa hora en Flores? ¿Hasta dónde habrán visto los bomberos? ¿Hasta dónde escribirán historias de llanto los trenes?
¿Hasta dónde importa la distinción entre medios de transporte “más” y “menos” seguros? ¿Hasta dónde respiran quienes se bajaron en Caballito y Floresta? ¿Hasta dónde pueden indagarse las explicaciones de un horror? ¿Hasta dónde existen?

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